Periodismo LGBTIQ+ para incidir

EDITORIAL

En edición cientonce conocimos el caso de Rick a los pocos días de su fallecimiento. Rick, adolescente de 16 años, incondicional compañero de su mamá para ver películas en casa y que soñaba con ser actor, se suicidó en febrero de 2025 tras ser víctima de bullying homofóbico, según ha denunciado su madre, Roxana.

Tras una reportería de casi un mes con entrevistas a Roxana, revisión de los protocolos educativos y la lectura de los chats de Rick, la decisión editorial fue evidenciar el acoso escolar sistemático contra él por su orientación sexual y las omisiones del colegio y el distrito educativo.

Las burlas y agresiones que sufrió Rick fue porque era un estudiante homosexual. Esa violencia es la que justamente hay que señalar, no minimizarla ni ocultarla.

Por eso la importancia de un periodismo enfocado en diversidades que señale las violencias estructurales, muchas veces normalizadas, y las omisiones y vulneraciones del Estado que permiten que esas violencias se reproduzcan contra nuestras vidas.

Porque con el periodismo LGBTIQ+ contamos historias que nos cruzan y con las que nos identificamos, vigilamos el cumplimiento de nuestros derechos e interpelamos al poder ante sus omisiones o vulneraciones.

Con esa mirada diversa en el periodismo, expusimos el problema: bullying homofóbico. Y tras la publicación de la historia de Rick en edición cientonce, medios digitales y tradicionales han seguido el caso y la mayoría de ellos menciona de entrada y sin rodeos el acoso por su orientación sexual.

El caso de Rick tuvo impacto y esto es lo que también buscamos cuando desde el periodismo LGBTIQ+ contamos nuestras historias, porque los medios de comunicación generalmente vuelcan sus miradas a nosotres en el mes del Orgullo.

Rick no fue ni es el único. Su historia nos impulsó a investigar en edición cientonce la violencia escolar basada en la orientación sexual, identidad y expresión de género, y revelamos que el sistema educativo no aplica los protocolos para estos casos; ni siquiera los registra.

En la historia de Rick un enfoque en diversidades fue necesario, pero sin duda su memoria tiene una voz potente y valiente: su mamá, Roxana, quien no ha descansado en la búsqueda de justicia por la muerte de su hijo. Y mientras espera respuestas tras más de un año, un funcionario del distrito inició dos procesos legales contra ella.

El caso de Rick incluso escaló a la Asamblea. La Comisión de Protección Integral a Niñas, Niños y Adolescentes decidió, el 12 de mayo, iniciar una fiscalización por las actuaciones de las autoridades educativas en los hechos que vivió el adolescente.

Aunque este proceso recién inicia, es una oportunidad para que el Ministerio de Educación responda, pues en este caso han predominado las generalidades o los silencios. 

La historia de Rick nos duele. Pudimos ser nosotres cuando estudiábamos; puede ser hoy cualquier estudiante LGBTIQ+. Contar su historia con un enfoque en diversidades, empatía y sensibilidad, y respeto por su memoria y por la voz de Roxana, es una forma de hacer justicia.

Por eso la importancia de un periodismo que profundice nuestras realidades y problemáticas: por Rick, por Roxana, por quienes sufrimos en su momento bullying porque éramos “maricones” o “mujercitas” y por quienes viven violencia en espacios que deben ser seguros y no lo son.

edición cientonce

Somos un medio independiente con enfoque en derechos LGBTIQ+.