«Solo quiero que se reconozca mi derecho a la salud»

Siri Daniela Aconcha denunció actos de transfobia en una consulta médica en un hospital público de Quito. La institución recibió su versión y el médico también debe hacerlo. Hoy está previsto un plantón.

VÍCTOR HUGO CARREÑO

“Me dijo que en los datos del hospital estoy como hombre y me va a tratar como hombre”. “Que no soy de este país y que no puedo venir a exigir”. “Me empezó a decir que la transexualidad es un trastorno”.

Son solo tres frases del testimonio de Siri Daniela Aconcha, quien el pasado martes 19 de abril denunció actos transfóbicos y xenofóbicos en una consulta médica en el hospital público Eugenio Espejo, en Quito. Su caso fue divulgado por el portal de comunicación comunitaria trans Lxs Pornógrafxs.

Siri, una mujer trans migrante de 22 años, acudió a una consulta en el área de endocrinología para control y valoración por su tratamiento hormonal. Era su tercera cita; en las dos anteriores la había atendido una médica. De ella, que según cuenta, “se portó bien conmigo”.

“Yo me automedico y la doctora me mandó a hacer exámenes de laboratorio para conocer, por ejemplo, los niveles de estrógenos y testosterona, y conocer así mi estado de salud”, comenta.

El sistema sanitario del país no brinda tratamientos hormonales a las personas trans, por ello, recurren a la automedicación o a atenciones clandestinas. La Organización Panamericana de la Salud ha recomendado a los Estados brindar una atención integral a la población trans que incluya los tratamientos hormonales, porque cuando las hormonas son autoadministradas pueden tener efectos nocivos como hipertensión o disfunción hepática.

Siri conoce de estos posibles efectos y por ello recurrió a una atención médica. Además, es una persona VIH positiva y en su tratamiento toda medicación debe ser monitoreada.

“Las hormonas corren por mi cuenta y no quiero que me las regalen. Lo que necesito es saber mi estado de salud: si tengo bajas las defensas o si debo tomar algún otro medicamento como hierro”.

En la tercera cita, Siri debía haber recibido la valoración de los exámenes médicos que le practicaron, pero -según denuncia- fue víctima de discriminación.

“(El doctor) me dijo que en los datos (del hospital) estoy como hombre y que me va a tratar como hombre. Yo le dije que soy una mujer trans y que me tratara como me siento identificada, que tenía un examen de laboratorio y necesitaba la valoración, y me empezó a decir que es una patología, que la transexualidad es un trastorno y amenazó con borrarme en el sistema”.

Según también relata que el médico que la atendió se levantó agresivamente de su silla y llamó a seguridad. “Me retiré indignada; tuve que correr casi evadiendo al guardia y fui a la sala especializada de VIH y expuse todo. Llegué envuelta en lágrimas y mis manos temblaban”.

A través de la gestión de la unidad de VIH del Hospital Eugenio Espejo, Siri presentó una denuncia administrativa contra el médico en el hospital. Posteriormente, también acudió a la Fiscalía.

El hospital, vía Twitter y en respuesta a un hilo de lx comunicadorx comunitarix Runa Sanabria, le pidió disculpas a Siri y anunció el levantamiento de información para tomar las medidas correctivas.

El pasado jueves, directivos del hospital recibieron a Siri para escuchar su versión; el médico a quien denuncia tiene plazo hasta hoy, lunes 25 de abril, para dar la suya.

Byron García, vicepresidente ejecutivo de la Asociación Lluvia de Arcoíris, explica que el hospital debería tomar sanciones administrativas contra el médico por haber perpetrado un acto de violencia.

La asociación, que trabaja por los derechos humanos de personas en movilidad humana y LGBTIQ+, acompaña a Siri en la denuncia contra el médico. “No es el primero. Hay muchos hospitales en la red pública que discriminan o violentan a personas trans”, apunta.

Situaciones como las que denuncia Siri Daniela Aconcha son parte de la realidad en la población trans. De acuerdo al informe Situación de los derechos de las personas trans en Ecuador, 61% ha experimentado discriminación, exclusión y violencia en el sistema de salud.

En 2016, el Ministerio de Salud expidió el Manual atención en salud a personas LGBTI, que es de carácter obligatorio. Este documento establece que el personal de salud debe dirigirse a las personas trans con el nombre y género que desean utilizar y proporcionar un ambiente seguro y sin prejuicios.

En medio del proceso que inició el hospital para conocer los hechos, la Asociación de Médicos del Hospital Eugenio Espejo emitió un comunicado para respaldar al especialista denunciado y resalta atributos como su profesionalismo y calidad humana; además, exige imparcialidad en las investigaciones.

Para hoy, a las 10:00, está previsto un plantón pacífico en los exteriores del hospital Eugenio Espejo. Siri Daniela Aconcha solicita que tanto el hospital como el médico que la atendió le pidan disculpas públicas; además, que la institución implemente el Manual de atención a personas LGBTI y capacite a personal sobre este documento, que determine las sanciones correspondientes contra el médico, y que reconozca el derecho a la salud de las personas trans.

“Solo quiero que se reconozca mi derecho a la salud. Quiero continuar con mi tratamiento médico. No solo se me discriminó, se me negó el acceso a la salud”, lamenta.

Víctor Hugo Carreño

Fundador y director editorial. International Center for Journalists fellow, magíster en Periodismo y con un diplomado en Comunicación, Género y Derechos Humanos. Sentí culpa por ser gay y me encerré en el clóset casi hasta los 30 años. Hoy, con orgullo y aguantando aún señalamientos, defiendo y hago un periodismo que vigile el cumplimiento de derechos LGBTIQ+.